26.7.14

https://docs.google.com/file/d/0B2QDRD4gcOgTOVZmTmhMbEZOM28/edit
Desde que grabé la banda sonora de Orson Welles estoy perfilando un prototipo en la cabeza como si me hubiera caído un meteorito: compongo con guitarra y voz, de-toda-la-vida, pero luego grabo música electrónica. De paso demuestro que los que pontificaban con que el camino contrario revelaba el auténtico control de calidad de la canción se equivocaban. La vacuna se prueba en la otra dirección. Y mi idilio con los sintetizadores analógicos va para largo. (Luego puedo también grabar versiones solo guitarra y voz, además de las electrónicas, muy me-tó-di-co; incluir un poco de opio en el álbum y probablemente me metan en la cárcel. Sería fotogénico).

Foto Anita Bolívar