ya terminé mi tercer disco con la esencial compañía de Paco Loco y Pierrot: el primero: producción, ideas, psicología, pedal steel, guitarras etéreas, intimidad, química... Pierrot: percusión, intensidad, método stanislavsky, ideas, compromiso, fe, efervescencia, sonidos y silencios, amistad... ah, y Muni, magnéticos coros, comidas "frugales", afecto... siento esa infinita plenitud inquietante que dicen sucede sólo justo antes de expirar, me invade una absoluta belleza espiritual súbita, estoy por primera vez apegado al presente, sin mirar a mi espalda ni a predicciones, ya podría desvanecerme con un orgullo descomunal, toda mi chatarra esta armónicamente desordenada y las sorpresas me susurran al oído.