“Canciones hacia el fin de una especie” es el nuevo álbum de PAL. Su misterio es el minimalismo mayestático, una técnica-eco de las “fases” de Steve Reich, en donde dos o más instrumentos interpretan una frase idéntica pero a velocidades diferentes, y así, magnetofónicamente hablando, se superponen múltiples conversaciones convergentes, y los sentidos pierden el sentido: el olfato se convierte en la conciencia, la vista atisba mucho más allá del horizonte, el tacto acaricia las partículas invisibles de la corteza terrestre, el paladar golpea con saña ese pequeño saco de boxeo del fondo de la garganta, la campanilla; y el oído capta los sonidos de los neurópteros apareándose.