El otro día me encontré en el ascensor con un vecino al que había visto sólo un par de veces antes, no sé cómo se llama pero vive encima de mi buhardilla (luego vivirá en un palomar, como mi amigo Rubén en Barcelona -¿tendrá terraza también?, debe de ser chulo). "¿Qué tal la música, los conciertos?", me preguntó. Y nunca había hablado con él, jamás. "Ahora las canciones son más largas, ¿no? Me gustan", concluyó. Yo mudo. Me escucha cuando toco, supongo, cuando pruebo canciones en mi casa, evidentemente, pero no tengo claro que mis canciones ahora sean más largas. Muchas gracias, todo bien -es lo único que pude decir.
The other day I met a neighbour in the lift, I had seen him only a couple of times before, I don't know his name but lives right over my attic (so he maybe lives in a dovecote, like my friend Ruben from Barcelona -would it have got a big balcony too? -It sounds cool). ¿How is your music, the shows...?, he asked me. I had never talked to him. "Your songs are longer now, am I wrong? I like them", he concluded. I, dumb. He listens to me when I play, I suppose so, when I'm trying songs at home, of course, but I'm not sure about whether my songs are longer now. Thank you very much, everything is alright -that's the only thing I could say.