Me gustan los aires de galán si está perturbado. Los diálogos extraídos de un western si el protagonista no tiene destino ni es capaz de matar a una mosca, aunque bien se pueda disparar al dedo índice del pie en cualquier momento tragicómico. La música surf sin tabla ni agua bendita. El gospel sin dios y salpicado de humor amarillo. Los disparos con pistolas si son láser. Las piscinas azul tívoli y nudistas. Los vientos fúnebres que celebran que nadie ha muerto aún. Las melodías circenses sin animales ni mujeres barbudas, salvo quizá alguna acrobacia que termina en la planta de urgencias del hospital. Un Equipo A en el que todos son Murdock. El tren si es el transiberiano.