18.5.10


Sus voces no traicionan sus estados de ánimo
Los chirridos del grillo pueden servir como indicador de la temperatura. Nuestro sentido de humor, el pronóstico del tiempo de mañana. El color rosado en sus mejillas puede dar a equívoco. Pero la ausencia de color es un signo de acidez. La pisada de un animal en la arena es una sospecha de algo sin mucho misterio. Tendemos a recordar nuestras propias decisiones como mejores o peores de lo que realmente fueron. Parece ser que algunas escenas de la película 'El mago de Oz' (1939) coinciden con la música de 'The Dark Side of the Moon' de Pink Floyd (1973), no sé si también con la versión de Flaming Lips. Yo a veces cuando veo insectos en la TV me contagian un picor en alta definición, y me rasco la cabeza como un mono de treinta y dos dientes. A veces nos mordemos la lengua. Reconocemos animales o personas en la forma de las nubes. O las sombras de una montaña en Marte parecen un rostro humano. Pinchamos una canción en sentido contrario a la aguja del vinilo con esperanzas peregrinas de descubrir algo pérfido. Compramos discos por la portada. Un fluido que no tiene viscosidad se denomina fluido ideal, en mi opinión una barbaridad y una pena. La viscosidad siempre me ha parecido una señal de algo sensible. Cuando un elemento sólido pasa al estado gaseoso sin parar por el estado liquido se denomina sublimación. Ahí reside nuestra esperanza. Desde el punto de vista biológico, el miedo es una estructura anatómica, es normal y beneficioso para el individuo y para su especie. Como las glándulas de sal en las iguanas marinas para eliminar el exceso de sal en su cuerpo: cuando nadan, incluso pueden parar su corazón sin riesgo alguno.
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