El peluquero de Laszlo viaja mucho a Miami. Yo sólo pongo en tercera persona lo que dijo L. el otro día, en presencia de Josino, y yo. El protagonista del testimonio no levantó la vista de su plato, pero Josino y yo nos miramos sobrevolando la comida con una amplia sonrisa polisémica de quien ha encontrado algo tan divertido, una anécdota infalible con la que puedes contar ya para el resto de tu vida, y estallamos en carcajadas cuando L. intentó calmarnos argumentando que no era para tanto, que es algo normal. Se ha hecho fanático de Larry David y así estamos, ja.
Laszlo’s hairdresser usually travels to Miami. I’m only writing in the third person what L. said the other day, in the presence of Josino, and me. The main character of this testimony didn’t look up from his dish, but Josino and me looked each other flying over the food with a big polysemic smile, typical for the people that find something so funny, an infallible anecdote you can count on for the rest of your life, and we couldn't help bursting out laughing when L. tried to calm us down arguing that it was not that bad, it is usual. He has turned into a fanatic of Larry David, so here we are, ha.