sounds and silences: RITUAL ZUNI
1. Ayer vi un rato una película de Agnes Jaoui hasta que los bostezos de aburrimiento me desencajaron la mandíbula y me tuve que tomar un trozo de apple strudel con helado de vainilla para desviar la atención de mi gnosis.
2. Y este mismo conocimiento interno u oculto del hombre es el que me hace temer mucho más a los que dicen “siempre la verdad”, como decía una actriz de esta soporífera película, sin duda, que a los que mienten convenientemente con naturalidad y sin drama, es decir, todos los que estamos moderadamente sanos. Sobre todo porque no apuesto un pavo por la verdad de casi nadie.
3. Hoy he dedicado unos minutos a hablar de picante
con J. Gullón: picante vietnamita, mexicano, mostaza francesa… primero uno de mis sabores favoritos y ahora uno de mis temas favoritos en general.
4. Ayer fue mi cumpleaños y mi familia española y colombiana me regaló discos (Jon Brion, Silver Jews y, cómo no, Smog… con la guía
cómplice de A.B., porque si no es más difícil conocer mis fetiches), zapatillas de brisa de verano, un libro de Robert Crumb sobre blues y uno de poemas de Kerouac que está por llegar…
5. Dejo para el final el regalo más trascendental: un anillo con superpoderes, de plata y piedra natural, verde, marrón, blanco y negro como un bosque sin puertas, obra de los indios zuni de Nuevo México (USA), que me mantiene permanentemente interconectado a mi vocabulario y me permite ser más distinguido y elitista cuando canto con el piano y con la guitarra.
6. Y hace juego con el diente de oro que no tengo, el que permaneció intacto aún cuando me desplomé, claro que como digo aún todos mis dientes son de algún animal imaginario de esos con los que sueño.
7. Ah, y Alfonso me arregló el mando de la TV, sólo tuvo que ponerle pilas nuevas y ya, un milagro.