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Pompas g贸ticas
Lo que m谩s me gusta de la bechamel es cuando no hay. Lo que se suele calificar en el pron贸stico del tiempo como “bueno” probablemente para m铆 sea “malo". La cocina colombiana puede que sea mi favorita y sin embargo no soy muy fan del cilantro. Me gusta mucho la comida japonesa pero me suelen dar n谩useas las algas: Nori, Ito Wakame, Nishime Kombu... Me gustan mucho los perros, pero cuando los veo por la ciudad y a sus due帽os me apestan. Lo que menos me gusta es la gente, y lo que m谩s me gusta son las personas (y la yuca, al mismo nivel). Puedo ser el m谩s encantador del planeta o un perturbado. Mi ciudad favorita es California, y no es una ciudad sino un Estado (por eso es mi ciudad favorita); y nunca he estado en California, aunque me queda tan poco. Lo que m谩s pereza me puede dar en el mundo es cuando quieren presentarme a alguien a quien se presupone que me parezco. No me f铆o de nadie que utilice en serio la palabra “sinergia”, salvo que la pronuncie en griego: “蟽蠀谓蔚蟻纬委伪”. Ni la palabra “java”, salvo que vaya precedida por el t茅rmino “procesador”. Del jengibre me gusta todo menos comerlo. Los m煤sicos que tocan conmigo tienen que tocar imperiosamente bien-mal o mal-bien: es decir, si son t茅cnicos que no lo parezca o esa estela se borre espectral como la de un avi贸n de h茅lice; y si no son t茅cnicos que lleven sombreros de h茅lice. Me gustan mucho las palabras pero mi vocabulario imprescindible se ci帽e a la “A” y la “B”, las iniciales de mi Laurie Allen. Odio los concursos de la TV pero siempre pienso en ellos para inspirar mis sue帽os m谩s ocultos.
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